miércoles, 16 de diciembre de 2015

633

Que jodido se siente ser poeta
es como una enfermedad que se degusta los huesos
salgo al bulevar y solo veo piedras
nos ahoga el humo de los autobuses
el licor sabe más fuerte
y ese aliento de Dioses; bendita cebolla de Neruda.
La tristeza nos clava un puñal en todo el centro de la espalda
una bala
de esas que duelen y te dejan sin aire
una rosa para y que mejorarte el día
sin espinas por favor le dije al mesero.







martes, 17 de noviembre de 2015

609

Llora la luz de la vela.
Nada que se adhiere al silencio.
Silencio que canta en el rincón.
Rincón que absorbe el espacio.
Espacio infinito aniquilador de caminos.
Caminos fluviales sin destino.
Destino sin página ni ocaso.
Ocaso que se pierde junto al sol.
Sol amenazador de estrellas.
Estrellas que torturan mis ventanas.
Ventanas empañadas del alma.
Alma que ya no encuentro.
La luz de una vela llora en la nada.
 

950

Duermo en trincheras y se me revientan los tímpanos.

Pido misericordia a este vaivén de minutos.

Yo que me sosegué con Baudelaire cuando nadie escuchaba.

Yo que nací, morí, morí, brinque, sonreí, y volví a morir.

Ansío las palabras que se anclan a las horas.

Admiro a Bukowski.

Bailo con la nostalgia.
 
Me voy con la lluvia.
 
 
 
 
 


miércoles, 28 de octubre de 2015

638

Hay una noche de estrellas como cualquiera.
Silencio.
Una almohada que vibra.
Reposa tu sombra en mis mediodías de infierno.
 Te veo venir, te veo partir.
 Me quiebro en las estrellas de tu recuerdo.
 Encenderé tus cenizas mientras se calcina mi cuerpo.
 Me abrigaré al mar que cobija tus rodillas.
Sobreviviré; hoy me esconderé de la nostalgia.
 Hay una cebolla que le grita a la nada. 



miércoles, 16 de septiembre de 2015

XXL

Me quedaré con la tinta indeleble, aquella que marca la palabra y deja huella imborrable, me quedaré con la sonrisa de mi padre, con el café de las tardes y los poemas de Pizarnik.

Me quedaré con los frutos de la nostalgia, palabra imperecedera. Me quedaré en mi pozo de aguas turbulentas. Me quedaré en el humo que se impregna en los pantalones; en la antología del ser que existe y no lo sabe. Me quedaré en la autodestrucción de los soles. Me quedaré resignada al yugo de las cornetas.

Caminaré por las calles en medio de un rebaño sin rumbo. Seré la jinete de un cactus en la pradera. Taparé mis oídos hasta quedarme sin venas.


Ascenso

Exploro el universo con la tela de tus manos, deliro, corro descalza al compás del viento, me veo caer sobre girasoles, me escondo en mí.
 
Tomo la melodía entrecortada de tu sorbo de café, consigo tus labios tensos por el humo, por la ciudad, por los ladridos del perro de la esquina.
 
Me condujiste al siseo de tus labios; ahora lejos.
No me ahogo en el musgo de los rincones. 
Te bendigo las piernas de tu cielo.



martes, 4 de agosto de 2015

Charla de Poe.

Esa noche Marina usaba aquel labial rojo, se quitó el tacón azul que le maltrataba el tobillo, miró el florero partido sobre el piso y la cinta que arropaba el fin de los pesares, CAUTION leyó en un mal inglés. Marina retrocedió tres pasos y vio su silueta sobre la cama. 


547

Tengo el alma envenenada de mariposas
de luciérnagas que parten en el andén del silencio
me enveneno de materia
de esa materia gris que se me revienta en los sesos.

Tengo el alma envenenada
no sé si de cianuro
o de flores mal cortadas
o de cenizas que amenazan estos signos vitales
o de olores nauseabundos
o de nubes que se pasean en caminos de espinas.

Tengo el alma envenenada
de azúcar
de sal
de granos de café dispersos en el espacio
de montañas de azufre
de sueños entumecidos con el vaivén de los recuerdos.

De pequeños seres que navegan en el tracto digestivo.
De polillas.
De tinta.
De humo.



sábado, 23 de mayo de 2015

Temporalidad.

Me sitúo en el espacio exterior.
Me acompaña la zorra de asteroide en asteroide.
La salida del camino es un laberinto.
Laberinto de dioses laberintos de oficios.
Los transeúntes están desorientados.
Se incendian en el fuego de sus cenizas.
Vengo de la nada.
Muero en el exilio de tus labios.
Me enfermo con las toxinas del rincón.
La parada citadina.
Sombras y sudores que se entrelazan.
La mariposa en el jardín.
Estrellas.
Una palabra ausente.
El pensamiento que huyó.
Un día más junto al tiempo.



miércoles, 6 de mayo de 2015

Salida de emergencia.

Hay muchas cosas que me aburren, la gramática, la profesora de lingüística, los discursos mal manejados del lenguaje, el contexto enunciativo que me arropa, el lenguaje expresivo de quienes no me deleitan. Aquellos que manifiestan en mis nidos de incoherencia, los paseos en este hueco de vanidades. Pero sobre todo, los discursos políticos que navegan en materia fecal; y yo aquí sentada, viendo las palabras pidiendo clemencia. 






domingo, 3 de mayo de 2015

En el bar de Nirvana.

Uno, dos, tres, cuatro, cinco tragos le pedí al cantinero, me dijo que por un instante no hay nada que este licor de dioses no pueda borrar; le tengo fe. Me senté en la mesa de las decepciones. Ya entiendo a Bukowski cuando me dijo que escojiera cualquier oficio, menos el de poeta.


domingo, 26 de abril de 2015

Laberinto.

Me perdí en los senderos que me llevaban al ocaso.
Fui expulsada y torturada. 
Escuché los gritos de quienes clamaban por la derrota.
Caminé en tintas de sangre con mascaras de invierno,
escuché los aullidos ensordecedores del silencio.
Caminé de rodillas sobre el látigo de la conciencia. 


martes, 7 de abril de 2015

Hoy voy a escribir.

Hoy voy a escribir, por ti, por mí; voy a escribir.
Por ti que transitas en los laberintos de mis miedos.
Por mí que ya no sé rezar.
Por ti que te ahogas en el óxido del tiempo.
Por mí que ya no sé rezar.
Por ti que me desvelas con la nieve.
Por ti que apagaste el ocaso.
Por mí.
Por ti que luchas con los amaneceres.
Por mí que vacié el océano de los rincones.
Por ti y los males de amores.
Por mí que las serpientes se esconden.
Por ti que cuando llueve quitas la piedra del patio.
Por mí que dejo las luces encendidas.
Por ti que desempolvas viejos rencores.
Por mí y las arañas de mi almohada.
Por ti y tus mil perdones.
Por ti y tus pasos ahora lentos.
Por ti que eres el asiento en la mejor estrella.
Por ti que los años no te confesaron.
Por ti que no te quieres ir.
Por mí que ya no sé rezar.



jueves, 19 de marzo de 2015

Inercia.

Siento estar
En un lugar
En el cual
No estoy
Sintiendo admiración
Por aquel
Que en la espalda
Me propinó
Un latigazo
Sin poder
Evitar
Sentir
Aquello
Que me desagrada
A lo que 
Huyo
Y se esconde
En mi almohada
Siento
Ser
LIBRE
No por sentir
Sino
Por disculparme
Ese es
El motivo
De todos
Mis males.



viernes, 6 de marzo de 2015

El verbo me mira.

El verbo me mira y se ríe, lo distingo entre verde, amarillo, negro y rojo.
Me persigue torpemente por las calles donde transito, y  no dice nada.
Se escapó anoche, no cerraron la puerta de las nostalgias. 

Al amanecer desperté y el verbo ya no estaba,
se fugó de los pesares que lo envuelven, ya no siento su respirar en mi hombro derecho.
El verbo me miraba y se ahogaba en el olvido.

Quedaron luces dispersas junto a la cera de una vela, quedé a ciegas.
No sé si me escuchaba, no sé si lo aturdía.
Yo boté al verbo por la ventana aquella noche de presagios.

Yo asesiné al verbo mientras escuchaba a Chopin... lo había olvidado. 









martes, 24 de febrero de 2015

Amour magique.

Se siente extraño pasear con un dragón, 
nunca se sabe cuándo puede cortarte en rodajas y comerte con gazpacho.

No se puede ser amigo de un dragón, te calcinará el esternón si no te ríes de sus chistes. 

No se sabe si terminarás en un pozo rodeado de zamuros, con una mosca trotando en tu sien. 






miércoles, 11 de febrero de 2015

Rain 428.

La lluvia se ríe de mis nostalgias.

¡En tu mirada veo la luz!

Tu rostro y mi rostro, tesoro de mil pesares; y yo te encuentro en el deludir de mi alma. 

¡Tu corazón es tan resplandeciente como los rayos de sol que iluminan nuestro ocaso!

Reconstruyes los pedazos de mi pasado dispersos en aquel desierto.

¡Y tu amor me eleva los sentidos hasta el infinito!

¿Recordás cuando te conocí aquella tarde en el remolino de un vaivén de recuerdos?

Me rescataste, te rescaté... Henos aquí, jugando a renacer.