sábado, 13 de diciembre de 2014

836.

¿Qué significado tiene tu luz en la oscuridad del laberinto? 
Yo te miro, sí, a veces estás ausente otras veces me miras y sonríes.
Espero no ser tan predecible pues mis sentimientos son un vaivén de recuerdos endebles.

¡Mi manto para los días de invierno!
La explicación perfecta para mis noches indescifrables, quisiera no llamarlo amor; cuestión de objetividad será, de mi parte tal vez; no colocarle titulo a algo que 7.000.000.000 millones de homínidos nombran igual.

Yo y mi obsesión por ser diferente pero siento y padezco como cualquier otro lo haría.
Una tarde lluviosa, un robo inesperado, tardes de risas y placeres, inocencia, brillo, el color dorado, pupilas dilatadas, alas, nubes, un nuevo universo ante mis ojos.

¡Eres eso y más!
El Aquiles de mi historia, y pido perdon a Homero por tomar prestado a su héroe.
¡Mi héroe!

Y las palabras surgen de tus labios mientras yo experimento la esencia de vivir, tú me diste el secreto. 
La fórmula mágica para darle sentido a los átomos de mis rincones.

He vuelto a tomar la condenada costumbre del romanticismo.
Dibujé un corazón mientras quitabas el peso de mi espalda.
¡Julieta y Beatriz han vuelto a aparecer!














domingo, 30 de noviembre de 2014

Pasos.

Tiene 70 y algo de sacos de cemento en su espalda,
el horizonte se le desdibujo en el rostro.
Las grietas de su piel esconden secretos, oro manchado por el tiempo.

Es compasivo y piadoso, las agujas del reloj han hecho estragos con su alma.
Él me mira y quiere detener el tiempo, quiere subirse a un barco y navegar por el firmamento de las estrellas.

Yo lo miro, detallando cada paso que da en nuestro espacio. Quisiera tenerlo por siempre a la luz de la luna. 

Nos hundimos en recuerdos, y yo no puedo hacer nada, sólo elogiar los trazos de su memoria. 
Él se marchita con cada nuevo amanecer, llevándose piezas de mí.

El tiempo está degollando nuestros sentidos.

¡Y yo no puedo hacer nada!




sábado, 29 de noviembre de 2014

XXII

Hagamos que  hoy no existo, que no soy yo, que soy sólo ojeras y amaneceres trasnochados.

Me observo desde el espejo de mi habitación, cómo camino, cómo me comporto, creo que me odiaría, sí, me odiaría. 

Tal vez así tuviera la oportunidad de conocerme, y vería el por qué de mi reacción al escuchar un violín nostálgico.

Bajaría por un momento el telón de la arrogancia y encendería la luz tras bastidores.

Me haría preguntas para descubrir si puedo sincerarme por lo menos conmigo misma, me preguntaría por qué lloro con los anocheceres estrellados, sin duda alguna, sería una conversación entretenida.

Una escena parecida al cuento de Borges en las orillas del río Charles. 

Me observaría mucho tiempo como método científico para hallar infinidad de respuestas a mis interrogantes.

Hurgaría en los lugares recónditos de mi cerebro, me usaría como conejillo de indias para identificar el fondo de mis tristezas, y al fin colocarle marco a mis decepciones. 

Me odiaría, tal vez me odiaría; o simplemente me daría un abrazo marchándome rápidamente, otra vez, al país de la realidad.



Muros.

El azufre me ataca los sentidos y la espiral consume las voces que escucho adentro.

Diez o doce, no recuerdo cuántas trae. Pizarnik exprime mis sentimientos, los lava y los vuelve a ensuciar.

El maíz trasciende a los cimientos de la cordura, por un instante me reflejé en la suciedad del señor Felipe, recuerdos del pasado interrumpieron la memoria, y marchitaron aquellas huellas impresas en el lodo.

Hoy él tomó el bastón mientras marchaba al son de la milicia, yo tomé el primer autobús desplazándome a lo que al final, tenuemente me trasladó a la nada.







VIII

¿Qué es la vida sino un conjunto de errores amontonados?

Un abrir y cerrar de ojos en los estrépitos del ocaso.

Un lazo rojo de cirrosis y gastritis.

Un atardecer de soles moribundos.

Un anochecer de estrellas en vigilia.

Un conjunto de organismos en extinción.

Hoy dormiré contigo tres metros bajo tierra.


jueves, 28 de agosto de 2014

Microqueja.

¿Hasta qué punto se estará permitido sentir lástima por otro ser humano?
¿Hasta qué punto ella permitirá seguir sufriendo? ¡No es feliz! Disfruta dar lástima, disfruta ser la víctima, en su cabeza rubia no hay nada, sólo una coraza que intenta disimular todo el vacío que subyace desde sus tripas.






lunes, 25 de agosto de 2014

Andrés Caicedo.

"Odio a mis amigas, porque su pelo es casi tan artificial como sus pensamientos, las odio porque ninguna sabe bailar go go mejor que yo, o porque todavía no he conocido ninguna de 15 años que valga la pena para algo inmaterial. Las odio porque creen encontrar en mí el tónico ideal para quitar complejos, pero no saben que yo los tengo en cantidades mayores que los de ellas por montones. Las odio, y por eso no lo dejo de hacer porque las quiero y aún no he aprendido a amarles." 



jueves, 21 de agosto de 2014

Press Premiun.

El café sabe más amargo, en cada sorbo se diluyen palabras que el cerrojo aún mantiene prisioneras. Tu piel de espuma y una noche lluviosa, tu voz celestial en la penumbra de las nubes, tus ojos de ébano hundidos en el sofá, polvo y fragmentos de soledad desordenados en la nada; y este silencio ensordecedor que cobija tus recuerdos, me mantendré parada en lo que supongo, es el suelo firme.




jueves, 17 de julio de 2014

Cortometraje.

El armario ha colapsado.

Busqué desesperadamente aquel manual de emergencia para casos extremos de soledad infinita, he perdido mi tiempo y sollocé entre recuerdos

-Algo más que perdió. Dijo la enfermera.

 Escucho un ruido de alguien que no reconozco.

Observo, notando que el musgo está cubriendo toda mi habitación; 303, se me dificulta respirar, opté por esconderme en los rincones, pero los lobos aúllan, tocan la puerta, no puedo respirar. 

 No la encontré, iba a decirle que el tiempo ha hecho estragos con mis poros; hay una hemorragia, afuera llueve, he despertado, y por ahora, ya no existo.









domingo, 13 de julio de 2014

Summer.

Entonces quedé preguntándome cómo era la manera correcta en la que yo debía actuar, me miró y sonrió, llevándose consigo las noches de estrellas. Dijo que fue mi culpa yo creo que fue de él, y un mar de contradicciones nos revolcó en el pasado; o quizá culpa de ambos por aceptar que un verano no es tiempo suficiente para vivir un cuento de hadas, desde entonces quedé mareada en esta espiral de olas, estoy hundida en telaraña, en 1,58 centímetros de estatura no caben muchos sentimientos, llevo conmigo sus ojos verdes o azules, ya no recuerdo el color, lo cierto es que aquel viernes me acompañará por el resto de mis días, creo que desde entonces ya no soy la misma y lo revivo cada vez que puedo en aquella canción de Elvis Presley. 


lunes, 7 de julio de 2014

¿Qué pasaría si la vida se terminara mañana?


Tendría la oportunidad de encontrar una rosa turquesa o tal vez una amarilla, me conformo.

¿Qué pasaría si me hundiera en lo que yo creo que es la nada?

Adonde iría si la vida se terminara mañana, ¿podría correr con estas rodillas desgastadas?

¿Sentiría frío en mis huesos?

¿Podría escuchar mi voz en la penumbra de las nubes?

Ensordecería mis oídos con el sonido del violín.

Dejaría que mis sentidos se fueran con cada circulo de humo, me arroparía con las letras de Chaparro

Y yo con estas suelas desgastadas, tendría que rogarle al viento que me deje volar.