domingo, 13 de noviembre de 2016

Hoy amanecí.

Hoy amanecí medio muerta pensando en guisantes verdes, como la vida misma. Me detengo frente a esta hoja en blanco y con mirada desafiante le digo que no podrá vencerme.

Hay un vacío que se sienta sobre la almohada y me tapa la respiración. 

A veces supongo que el amor existe, cuando lo veo en el globo que explotaron en la plaza del parque.

Que grandes dicotomías nos ofrece la vida, 
mi antagonismo a la sociedad, mi feminidad ya consumida en
aquellos estratos que me escupen el rostro.

Hoy es un amanecer de lluvias y pesares, del gato que se escapó y dejó comida putrefacta.

Es un día de silencio y areboles grises.
 De luceros que llaman, de despedidas que nunca dije, de este fuego que me consume los pulmones.

Es un buen día para morir. 
Hoy amanecí medio muerta pensando en guisantes verdes, como la vida misma.























viernes, 26 de agosto de 2016

904

A veces no me acuerdo de nada, de pronto de un alfiler que cae al suelo y hace un ruido estrepitoso, o del colibrí que estaba en medio de la calle, o del perro que se desintegró en 8 días y que con sus olores me recordaba al centro comercial.

Y entonces, sí sé fotografiar los colores del cielo o del suelo, lo que me venga a la mente primero, o como en ese instante ayer, subí al cielo por microsegundos, y se quedó en mí. Quería ir a la montaña rusa.

A veces también mi mente se convierte en un ajedrez, y expongo a mis soldados y muevo el caballo, pero también tengo que proteger a la reina; el rey no sirve de mucho; yo no sé jugar ajedrez. 

A veces también olvido la dialéctica para orar.


Y quedo ensimismada, y no hay nadie, quedo ensimismada en las nubes, y en el verde de mi jardín. El mundo me obligó a ser poeta, soy mi propio Dios de perdones y confesiones. Soy mi propio Dios, ese del cuerpo y sangre de cristo, ese; que nos dan en galletitas que se parecen a pancakes.






miércoles, 10 de agosto de 2016

1008

Anoche quería escribir; me quedé sin p
                                                                a
                                                                   l
                                                                     a
                                                                       b
                                                                          r
                                                                            a
                                                                              s


                                                                   
                                                                       

lunes, 11 de julio de 2016

808

Me las como como caramelos,
Siento el néctar de los desengaños descender por mis entrañas.
Hay una curva azul que se acerca a la puerta de la esquina.

Le explicaré la manera de rasgar la ropa sin que le duela
Le explicaré la manera de mirar un techo vacío
Le daré la explicación de soledad cuando miro el horizonte, mí horizonte.
Cuatro paredes blancas que se parecen a mi cielo,
A lo que era mi padre antes de tantas paredes de concreto,
Y todo se va con el humo impregnado en los poros
Y no hay mañana,
Créame,
Solo estos segundos que me recuerdan un seno que ya no está.
Y entonces él mira con cara de que necesito prescripción médica,
Relájese, le digo en tono sonriente
¿En sus libros médicos aparece la soledad como una enfermedad?
Yo ya no rezo.
Y perdone usted, pero no necesito su apreciación objetiva, solo por haber tenido un día de mierda.




lunes, 4 de julio de 2016

1148

Hay días grises donde se contempla la ventana y se mira un gato negro, noches de estrellas blancas.
Soy amarilla, un destello que se pierde en el universo.
Deseo paraísos, fuentes, tomar tu cobija de letras y amanecer entre tus sabanas.
Hay un pozo de alcohol al que desciendo, falta una parte de mi organismo, facetas, bosquejos que diviso en el verde etéreo que te denota.
Un brillante amanecer que asesina los ocasos.
Un sol que ya no encuentro; un mundo que nunca tuve.



lunes, 6 de junio de 2016

606

Vi la puerta de alcohólicos anónimos y está cerrada
Siempre está cerrada.
Les pregunté por tejido linfático, dijeron que se agotó.
Muero en este devenir de melancolía.
Muero desde que el colector del autobús no respondió mis "buenos días."
Muero así, de ésta manera, sin saber cómo ni cual es el motivo.
Camino en círculos de colores.
Soñaba con ser bailarín, inventor o bombero.
Me declaro en emergencia sanitaria.
Le dije al psiquiatra que relajado, estoy bien,
solo que la puerta de alcohólicos anónimos está cerrada
y quiero entrar y no ser nadie.
Balas van y vienen y yo me detengo a mirarlas 
como se miran las estrellas.
 Ojos nocturnos me acechan sin saber qué me pasa.
Yo les aplaudo su espectáculo.
Solo fueron tres, tres de un paraíso plateado.
Hay un lugar.
Estudiaba segundo grado y era el menor de su familia.
Una brasa que luchaba por permanecer viva
una brasa que se extinguió ayer.









lunes, 16 de mayo de 2016

Manual de supervivencia

Es necesario ver más allá del espejo 
tirar el cordel que envuelve las culpas
dejarlas volar como mariposas azules 
correr desnudo por la calle
ahogarnos en cafeína
 defecar la cobardía
entrar a ese más allá que esconden los soles
patearle el culo a la desgracia
contar las rayas de la calle
taparnos el rostro para que no nos escupa la gente
esos mismos que le dan un centavo al mendigo
incinerar los disfraces 
oir nuestro eco
 que el miedo no nos encuentre indefensos.
¡Que Dios nos agarre confesados! dijeron.










lunes, 11 de abril de 2016

807

Escribo círculos de cartón en esta oscuridad, ya no te veo, quisiera ser una colina 
para estar en el olimpo de los soles.

Tiembla el suelo donde blasfemo, 
soy trigo miel y una hojarasca de destellos azules, soy la piedad que corroe el oxido, 
soy el silencio de este rincón que canta.

Soy, sin ser, lo que yo creía que fui,  soy el salitre
el cuervo y la yesca, soy la voz que se quedó sin palabra, soy el resplandor de aquel eterno cielo,
el foco inservible del farol de la esquina.





domingo, 27 de marzo de 2016

439

Disfrutemos el augurio de los buenos días
Reflejados en el sucio del suelo
Aislados en visiones borrosas
Naufragando en el sol de mediodía
Suponiendo que el ayer nos tiende su mano
Exhalando memorias de espinas
Subiendo el telón
Aplaudiendo nuestro espectáculo
La gente nos ovaciona
Nos hace creer que existimos.


miércoles, 13 de enero de 2016

1009


Una partícula de polvo en el mesón de la cocina.
Letras en el camión de la basura.
Una ayuda por favor, colabore con lo que pueda.
Y el chófer sudado del autobús. 


Labios de menta

Quiero escalar los relieves que te acompañan
Luchar contra el mar de tus insomnios
Perderme en tu cielo de opios y soles
Dedicarte un poema de Buesa
Regalarte una rosa blanca
Encontrarme en ti
Acariciarte las pupilas
Darte todos mis amaneceres
Tocar tu espacio de mar y de alcohol
Naufragar en tu sonrisa mirando las estrellas
Y arroparme con tu voz cuando ya no sepa qué decir.