martes, 17 de noviembre de 2015

609

Llora la luz de la vela.
Nada que se adhiere al silencio.
Silencio que canta en el rincón.
Rincón que absorbe el espacio.
Espacio infinito aniquilador de caminos.
Caminos fluviales sin destino.
Destino sin página ni ocaso.
Ocaso que se pierde junto al sol.
Sol amenazador de estrellas.
Estrellas que torturan mis ventanas.
Ventanas empañadas del alma.
Alma que ya no encuentro.
La luz de una vela llora en la nada.
 

950

Duermo en trincheras y se me revientan los tímpanos.

Pido misericordia a este vaivén de minutos.

Yo que me sosegué con Baudelaire cuando nadie escuchaba.

Yo que nací, morí, morí, brinque, sonreí, y volví a morir.

Ansío las palabras que se anclan a las horas.

Admiro a Bukowski.

Bailo con la nostalgia.
 
Me voy con la lluvia.