lunes, 23 de agosto de 2021

326

Hay historias que se quedan sin contar, y se esparcen en la almohada cubiertas de ácaros y tiempo. 

¡Ay! de aquellos minutos que me asfixian noche tras noche, ellos no escuchan; hay un revuelo de pájaros en el cielo. 

Es un día de café y arreboles, de sabores amargos que se disuelven junto al frío, de esta brisa incesante que cala los huesos, conservo tu silueta en el abismo de mi memoria. 

Necesito aquellos momentos de inspiración que se quedaron colapsados en el tiempo; olvidé de nuevo apagar la luz al salir. 

Olvidé el silencio, las palabras, las horas, las hojas, la risa, la tinta, las letras. 

"Vos no sabés lo que es el amor" 










lunes, 1 de enero de 2018

144


Soy de un país de nadie,
el ruido es un gusano bailándome en la espalda,
pienso en el mundo cuando el silencio es una cuerda floja.
Soy de un país de nadie,
de luceros nauseabundos navegando por las calles,
de vocales en el aire,
de la escalera en la que estoy sin saber a dónde me lleva.
Soy de un país de nadie
del "te amare por sienpre" de las calles,
de colinas,
de sudor y llanto en los autobuses,
esas lagrimas que nadie escucha.
Soy de un país de nadie
de sufrimientos escondidos en paredes de concreto,
de ojos que se quedan atrás, muy atrás
de este país de nadie
que se tiñe de rojo
que duele
que se desangra
que se inmuta
que llueve a cántaros
que se lleva sueños
que obliga a dormir
que se espanta
que se aleja
que enmudece.


















lunes, 13 de marzo de 2017

629

Existen muchos años detrás de los espejos,
lazos de memorias encadenados a la nostalgia.
Un peatón más en el reflejo de los días, 
 Mi labial rojo ha manchado el espejo, parecen gotas de sangre. 
¿Puede mostrarme dónde siente el dolor? ¿En el abdomen o más arriba? 
De las palpitaciones no se sabe nada, una maquina que jode el tiempo y nos mira con cara de parásito. 
 Salí con una botella de agua congelada y apagué la radio.
Me arrastre en las ventanas del autobús buscando mi espacio.
El aire. 
Y atrás, este silencio, tiñéndose de negro.


domingo, 13 de noviembre de 2016

Hoy amanecí.

Hoy amanecí medio muerta pensando en guisantes verdes, como la vida misma. Me detengo frente a esta hoja en blanco y con mirada desafiante le digo que no podrá vencerme.

Hay un vacío que se sienta sobre la almohada y me tapa la respiración. 

A veces supongo que el amor existe, cuando lo veo en el globo que explotaron en la plaza del parque.

Que grandes dicotomías nos ofrece la vida, 
mi antagonismo a la sociedad, mi feminidad ya consumida en
aquellos estratos que me escupen el rostro.

Hoy es un amanecer de lluvias y pesares, del gato que se escapó y dejó comida putrefacta.

Es un día de silencio y areboles grises.
 De luceros que llaman, de despedidas que nunca dije, de este fuego que me consume los pulmones.

Es un buen día para morir. 
Hoy amanecí medio muerta pensando en guisantes verdes, como la vida misma.























viernes, 26 de agosto de 2016

904

A veces no me acuerdo de nada, de pronto de un alfiler que cae al suelo y hace un ruido estrepitoso, o del colibrí que estaba en medio de la calle, o del perro que se desintegró en 8 días y que con sus olores me recordaba al centro comercial.

Y entonces, sí sé fotografiar los colores del cielo o del suelo, lo que me venga a la mente primero, o como en ese instante ayer, subí al cielo por microsegundos, y se quedó en mí. Quería ir a la montaña rusa.

A veces también mi mente se convierte en un ajedrez, y expongo a mis soldados y muevo el caballo, pero también tengo que proteger a la reina; el rey no sirve de mucho; yo no sé jugar ajedrez. 

A veces también olvido la dialéctica para orar.


Y quedo ensimismada, y no hay nadie, quedo ensimismada en las nubes, y en el verde de mi jardín. El mundo me obligó a ser poeta, soy mi propio Dios de perdones y confesiones. Soy mi propio Dios, ese del cuerpo y sangre de cristo, ese; que nos dan en galletitas que se parecen a pancakes.






miércoles, 10 de agosto de 2016

1008

Anoche quería escribir; me quedé sin p
                                                                a
                                                                   l
                                                                     a
                                                                       b
                                                                          r
                                                                            a
                                                                              s


                                                                   
                                                                       

lunes, 11 de julio de 2016

808

Me las como como caramelos,
Siento el néctar de los desengaños descender por mis entrañas.
Hay una curva azul que se acerca a la puerta de la esquina.

Le explicaré la manera de rasgar la ropa sin que le duela
Le explicaré la manera de mirar un techo vacío
Le daré la explicación de soledad cuando miro el horizonte, mí horizonte.
Cuatro paredes blancas que se parecen a mi cielo,
A lo que era mi padre antes de tantas paredes de concreto,
Y todo se va con el humo impregnado en los poros
Y no hay mañana,
Créame,
Solo estos segundos que me recuerdan un seno que ya no está.
Y entonces él mira con cara de que necesito prescripción médica,
Relájese, le digo en tono sonriente
¿En sus libros médicos aparece la soledad como una enfermedad?
Yo ya no rezo.
Y perdone usted, pero no necesito su apreciación objetiva, solo por haber tenido un día de mierda.




lunes, 4 de julio de 2016

1148

Hay días grises donde se contempla la ventana y se mira un gato negro, noches de estrellas blancas.
Soy amarilla, un destello que se pierde en el universo.
Deseo paraísos, fuentes, tomar tu cobija de letras y amanecer entre tus sabanas.
Hay un pozo de alcohol al que desciendo, falta una parte de mi organismo, facetas, bosquejos que diviso en el verde etéreo que te denota.
Un brillante amanecer que asesina los ocasos.
Un sol que ya no encuentro; un mundo que nunca tuve.