Me las como como caramelos,
Siento el néctar de los desengaños descender por mis entrañas.
Hay una curva azul que se acerca a la puerta de la esquina.
Le explicaré la manera de rasgar la ropa sin que le duela
Le explicaré la manera de mirar un techo vacío
Le daré la explicación de soledad cuando miro el horizonte, mí horizonte.
Cuatro paredes blancas que se parecen a mi cielo,
A lo que era mi padre antes de tantas paredes de concreto,
Y todo se va con el humo impregnado en los poros
Y no hay mañana,
Créame,
Solo estos segundos que me recuerdan un seno que ya no está.
Y entonces él mira con cara de que necesito prescripción médica,
Relájese, le digo en tono sonriente
¿En sus libros médicos aparece la soledad como una enfermedad?
Yo ya no rezo.
Y perdone usted, pero no necesito su apreciación objetiva, solo por haber tenido un día de mierda.

