Se siente extraño pasear con un dragón,
nunca se sabe cuándo puede cortarte en rodajas y comerte con gazpacho.
No se puede ser amigo de un dragón, te calcinará el esternón si no te ríes de sus chistes.
No se sabe si terminarás en un pozo rodeado de zamuros, con una mosca trotando en tu sien.

